Con la llegada a secundaria nuestros hijos entran en una dinámica de trabajo distinta de la que tenían hasta ahora. El hecho de sentirse más autónomos en otros aspectos de su vida también se traslada a la hora de estudiar, ya que en este momento dejan de estar tutelados por un solo profesor que les guía y les motiva de manera particular, y pasan a una etapa en la que se les exigen más responsabilidades a la hora de estudiar y organizarse. Esto no quiere decir que se enfrenten solos al estudio, sino que están tutelados de otra manera.

Desde casa  podemos ayudar a que los chavales tengan mejor disposición para el estudio, afrontando una serie de medidas que les ayuden a no decaer en el empeño de llegar a fin de curso.

  • Ayúdales a PLANIFICAR el trabajo semanal, fijando unos horarios que se conviertan en rutina diaria. Les ayudaremos a distribuir las actividades extraescolares, de ocio y de estudio fomentando la adquisición de unos hábitos que mejoraran su capacidad de organización.
  • Estableced un LUGAR DE ESTUDIO propio, ordenado, tranquilo y alejado de distracciones. Que sea confortable, y en el que nuestro hijo se sienta bien. Una silla cómoda y una mesa despejada, con acceso a todo el material necesario para el estudio. Trataremos que este lugar esté bien iluminado y ventilado y que sea el mismo cada día.
  • Alejad las DISTRACCIONES durante el estudio, nada de televisión, ni música que distraiga, ni redes sociales, ni teléfono móvil. Lo mejor, no tener acceso a ellas en el lugar de estudio.
  • Realizad DESCANSOS cortos cada hora y media, más o menos, para distraer la mente un momento, estirar las piernas, tomar el aire. Es importante tener estos descansos planificados, para que les ayuden a medir el tiempo que se han dado a las distintas tareas.
  • DORMIR, COMER Y DESCONECTAR. Para mantener el ritmo diario de clases y estudio es imprescindible sentirse bien físicamente, y eso pasa por llevar una vida lo más ordenada posible: dormir lo suficiente, comer bien durante todo el día y tener momentos de relax para no agobiarse demasiado.
  • MOTIVACION PARA APRENDER: Tú puedes ayudarles a lograr la motivación que necesitan proponiéndoles pequeñas metas, reconociendo el trabajo bien hecho o premiando sus logros. Al reforzar su autoestima estarán más dispuestos al aprendizaje, porque se verán más fuertes. Y desde luego siempre será bueno recordarles que estás para ayudarles siempre que lo necesiten.

Y todo esto de ESTUDIAR, ¿PARA QUÉ? Como ya sabéis que nos gusta poner un poco de humor en esto de la educación, os dejamos un video que podéis ver con vuestros hijos para que no olviden que estudiar por lo menos sirve para no convertirse en uno de los protagonistas de este corto. Ayudémosles a ser mejores personas.

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